Por esta tarde (bis)
Acordarse de los cuatros trazos
lanzados al cielo
blancas flechas clavads en la carne fresca
y azul del cielo y que
me hicieron sonreir
Y me quedé ahi a mirarlas detenda
cuatros aviones
en la calle une manana en Berlin en Marsella aqui donde sea
al volante del auto
y me decia
qué felicidad Spinoza
y luego vuelta a casa
un mirlo depués dos y tres
volaon estremeciendo el zarzal
donde se juntaban
(y yo tenio un poco de rio)
para evocar el fin de nuestro mundo
Y eme aqui
esta tarde frente a los marcos negros de vuestras ventanas
sonando con flechas vivas de aviones
de aquella manana
Me detengo antes que la noche:
aqui.
Mirlo! J’aime ce mot, j’aime le poem.